27 de mayo de 2026

Un juez emite una orden de busca y detención del neonazi Alberto Caliú tras la denuncia de ACO

El agitador ultra, llamado a declarar como investigado por delito de odio dentro del proceso judicial impulsado por la asociación, está en paradero desconocido

ACO

Montaje con fotografía del agitador neonazi Alberto Caliú.

El agitador neonazi Alberto Ferrando Sánchez, alias Alberto Caliú, ha sido puesto en busca y detención por orden del juez a raíz del proceso judicial impulsado por Acción Contra el Odio (ACO) por un delito de difusión de delitos de odio contra el colectivo de personas migrantes.

El Tribunal de Instancia nº14 de Valencia ha emitido un auto en el que decreta, previa solicitud al Ministerio Fiscal, la Busca, Detención y Presentación de Caliú, así como su puesta a disposición del Juzgado para que se le tome la declaración en calidad de investigado necesaria para continuar con la tramitación de la causa abierta contra él tras la denuncia de ACO.

Esta orden llega después de que el Tribunal haya considerado al investigado en paradero desconocido al no haber sido posible formalizar la entrega de la notificación permanente para la toma de declaración en relación a los hechos que la asociación denunció en enero de 2025. Una medida dispuesta en el art. 487 de la L.E. Criminal que el juez mantendrá condicionada a que, una vez se localicé al agitador ultra, este notifique domicilio conocido y se comprometa a comparecer siempre que sea llamado.

Hace cerca de un año, en julio de 2025, la Fiscalía especializada en Delitos de Odio y Discriminación impulsó un procedimiento judicial contra el neonazi valenciano a raíz de la denuncia interpuesta meses antes por Acción Contra el Odio por un delito de odio e incitación a la violencia contra las personas migrantes tras el mediático crimen cometido en la localidad toledana de Mocejón en agosto del año 2024. Una causa en la que la asociación se presentó además como acusación particular.

Denuncia por un delito de incitación al odio racista

El 18 de agosto de 2024 un niño de 11 años fue apuñalado mientras practicaba deporte en las pistas de fútbol de Mocejón, Toledo. Apenas unas horas después de este trágico suceso, comenzaron a correr a través de las redes sociales bulos y desinformaciones interesadas sobre la autoría del homicidio. Como viene siendo habitual, los representantes de la industria del odio y la bulosfera fueron los principales instigadores de una campaña racista y xenófoba con el objetivo de criminalizar a la población migrante, achacando falsamente a un “moro” el asesinato del joven.

El agitador neonazi denunciado por ACO, Alberto Caliú, fue uno de los instigadores al odio más activos durante estas primeras horas, difundiendo de forma masiva mentiras y bulos fabricados con el objetivo de incriminar a la población migrante e incitar al odio y la violencia contra este colectivo, en un momento en el que las investigaciones aún estaban lejos de dar ningún fruto. Una actividad que responde a un modus operandi habitual de las cuentas de extrema derecha en redes sociales: difundir amenazas y mensajes de odio en las horas posteriores a un crimen con el fin de generar un entorno de animadversión y estigmatización de determinadas minorías.

En el tiempo transcurrido desde el asesinato hasta la localización y detención por parte de la policía del presunto asesino, finalmente un joven español de 20 años que alegó en su defensa problemas mentales, Alberto Caliú no sólo difundió la mentira de la autoría musulmana desde sus redes sociales, sino que, además, lanzó graves amenazas a través de la red social X. “¿Hasta cuándo? Esto ya se ha ido de las manos y la única manera de solucionarlo es que el pueblo se arme y salga a limpiar las calles. Solo queda el pueblo y debe actuar ya”, escribió en dicha red el neonazi con una clara intención de criminalizar e incitar al odio contra la población marroquí en España.

Una campaña que minutos más tarde apuntaló con un nuevo mensaje en el que incidía en su mentira, “confirmando” la falsa autoría del asesinato y animando en consecuencia a ejercer la violencia de forma explícita. “El asesino del niño de 10 años de Mocejón es un Moro. Políticos culpables. ¡LAS CALLES DEBEN ARDER YA!”, difundió en un post el ultra; quien además invitó a hacer “una falla con cada centro de MENAs”, en una clara incitación a la persecución violenta de menores simplemente por su condición de extranjeros.

Estos discursos no son un hecho puntual ni aislado, sino que son parte de una forma de proceder sistemática del autor de estos mensajes, quien a través de sus redes sociales difunde de manera masiva contenido que vincula la inmigración y la delincuencia incitando al odio, la discriminación y la violencia contra este colectivo. Una práctica que ha seguido ejerciendo con posterioridad a esta denuncia de ACO y la consecuente apertura de un proceso judicial contra él.

ACO presentó una segunda denuncia contra este agitador neonazi dentro del proceso impulsado por contra 19 instigadores de la ola de pogromos y ataques xenófobos acontecidos en Torrepacheco el pasado verano. Durante este período, Caliú difundió en sus redes sociales mensajes incitando a la violencia racista como “Leña al moro y al rojo” o “El único camino es la violencia”.

Desde Acción Contra el Odio seguiremos haciendo un trabajo de incidencia jurídica, comunicativa y social para impedir que este tipo de agitadores ultras ataque la convivencia y la democracia con sus violencia racista. DONA.

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