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ACO

La asociación Acción Contra el Odio (ACO) se ha personado como acusación popular contra el neonazi valenciano Alberto Ferrando Sánchez, alias Alberto Caliú, por un delito de difusión de delitos de odio contra el colectivo de personas migrantes. Esta actuación llega después de que la Fiscalía especializada en Delitos de Odio y Discriminación haya impulsado un procedimiento judicial y trasladado la investigación por un presunto delito de difusión de discurso de odio al Juzgado de Instrucción nº 8 de Madrid a raíz de la denuncia presentada en enero de este año por ACO.
El pasado 18 de agosto de 2024 un niño de 11 años fue apuñalado mientras practicaba deporte en las pistas de fútbol del municipio toledano de Mocejón. Apenas unas horas después de este trágico suceso, comenzaron a correr a través de las redes sociales bulos y desinformaciones interesadas sobre la autoría del homicidio. Como viene siendo habitual, los representantes de la industria del odio y la bulosfera fueron los principales instigadores de una campaña racista y xenófoba con el objetivo de criminalizar a la población migrante, achacando falsamente a un “moro” el asesinato del joven.
El agitador neonazi denunciado por ACO, Alberto Caliú, fue uno de los instigadores al odio más activos durante estas primeras horas, difundiendo de forma masiva mentiras y bulos fabricados con el objetivo de incriminar a la población migrante e incitar al odio y la violencia contra este colectivo, en un momento en el que las investigaciones aún estaban lejos de dar ningún fruto. Una actividad que responde a un modus operandi habitual de las cuentas de extrema derecha en redes sociales: difundir amenazas y mensajes de odio en las horas posteriores a un crimen con el fin de generar un entorno de animadversión y estigmatización de determinadas minorías.
En el tiempo transcurrido desde el asesinato hasta la localización y detención por parte de la policía del presunto asesino, finalmente un joven español de 20 años que alegó en su defensa problemas mentales, Alberto Caliú no sólo difundió la mentira de la autoría musulmana desde sus redes sociales, sino que, además, lanzó graves amenazas a través de la red social X. “¿Hasta cuándo? Esto ya se ha ido de las manos y la única manera de solucionarlo es que el pueblo se arme y salga a limpiar las calles. Solo queda el pueblo y debe actuar ya”, escribió en dicha red el neonazi con una clara intención de criminalizar e incitar al odio contra la población marroquí en España.
Una campaña que minutos más tarde apuntaló con un nuevo mensaje en el que incidía en su mentira, “confirmando” la falsa autoría del asesinato y animando en consecuencia a ejercer la violencia de forma explícita. “El asesino del niño de 10 años de Mocejón es un Moro. Políticos culpables. ¡LAS CALLES DEBEN ARDER YA!”, difundió en un post el ultra; quien además invitó a hacer “una falla con cada centro de MENAs”, en una clara incitación a la persecución violenta de menores simplemente por su condición de extranjeros.
Estos discursos no son un hecho puntual ni aislado, sino que son parte de una forma de proceder sistemática del autor de estos mensajes, que a través de sus redes sociales difunde de manera masiva contenido que vincula la inmigración y la delincuencia incitando al odio, la hostilidad, la discriminación y la violencia contra este colectivo. Otro ejemplo de estos discursos lo encontramos en los post difundidos por este ultra a partir de los sucesos ocurridos recientemente en la localidad murciana de Torre Pacheco, durante los que Caliú emitió mensajes como “Leña al moro y al rojo” o “El único camino es la violencia”.
En el escrito remitido, el equipo jurídico de ACO agradece el esfuerzo de la Fiscalía especializada en Delitos de odio y Discriminación, así como “su compromiso en la lucha contra estos discursos junto a la sociedad civil organizadas”, mostrando su voluntad de que los Tribunales consoliden pronto una jurisprudencia sobre los discursos de odio que disuada a los agitadores racistas de difundir estos mensajes. “Defendamos la universalidad de los derechos humanos frente a la reacción”, concluye el comunicado de ACO.
