4 de noviembre de 2025

La Fiscalía del TS considera que el bulo difundido por Alvise instigando una cacería contra menores migrantes no incitaba al odio y archiva la denuncia de ACO

El líder de SALF instó a sus 650.000 seguidores en Telegram a “localizar y detener” a un menor de origen magrebí “peligroso” como respuesta a una falsa agresión que él mismo inventó y difundió

ACO

Alvise Pérez en una intervención en la Eurocámara. / Parlamento Europeo

La Fiscalía del Tribunal Supremo ha decidido archivar a través de un escrito firmado por el Fiscal de la Sección de lo Penal Mario Piñeiro Vázquez la denuncia presentada por Acción Contra el Odio (ACO) el pasado 10 de octubre de este año contra el eurodiputado de extrema derecha Alise Pérez por incitar al odio y la violencia contra las personas migrantes a través de la publicación de un bulo racista en el que se llamaba a “localizar y detener” a un menor de origen magrebí por una falsa agresión.

El Ministerio Público no ha considerado constitutiva de delito de odio la instigación a perpetrar una cacería racista de menores extranjeros “peligrosos y portadores de objetos punzantes” justificada a través del bulo fabricado y difundido por el propio Alvise en su canal de Telegram con más de 650.000 seguidores. El archivo de la denuncia remitido a ACO por parte de la Fiscalía del TS considera que no existen indicios de que la desinformación racista e incriminatoria del líder de SALF “haya sido redactada por el odio o perjuicio del denunciante hacia un estereotipo representado por una condición personal de las víctimas”. Como tampoco considera que el denunciado haya “previsto ex ante las consecuencias que contribuían a la intolerancia y la deshumanización de menores extranjeros no acompañados” señaladas por la asociación.

Los hechos denunciados por ACO se remiten al pasado 3 de septiembre, cuando el líder del partido ultra SALF publicó en el canal de Telegram que alimenta y modera una imagen de ‘Noujal’, un joven con apariencia magrebí al que identificaba como el líder de un “grupo de MENAs”, acompañada del siguiente rótulo: “Se busca criminal en Torrevieja, Alicante”.  Junto a la fotografía, el agitador ultra posteó un texto en el que acusaba a menores migrantes de dar “palizas espontáneas y sin motivo a diversos críos” en esa localidad. “Los inmigrantes ilegales han sido identificados agrediendo a niños y jóvenes durante los fines de semana por diversión”, continúa el post del líder de SALF.

Alvise concluía su mensaje difundiendo entre sus seguidores un bulo concreto y explícito en relación a estas acusaciones racistas: una falsa agresión que, supuestamente, tuvo lugar el sábado 30 de agosto en la conocida discoteca del municipio alicantino AMAI Puerto. Según la desinformación de Alvise, un grupo de menores inmigrantes habría “herido de extrema gravedad” a un chico en este local e intentado abordar con “gritos sexualizantes” a su novia, quien, según el relato, le acompañaba esa noche. Una acusación con un claro componente xenófobo comprobada como falsa por ACO ante la que el agitador ultra instaba a sus seguidores a “buscar y detener” a estos “peligrosos” menores migrantes, en una llamada a la violencia que la Fiscalía del Supremo no considera en su exposición como “expresiones injuriadas, intimidatorias o humillantes para el colectivo vulnerable al que pertenecen los MENAS”.

El escrito de Piñeiro Vázquez argumenta asimismo que la orden de busca y captura de menores extranjeros difundida por Alvise en sus redes y justificada en una falsa agresión inventada por él mismo “no tendría por qué generar un pánico moral de intolerancia y discriminación”. La realidad documentada por ACO en el escrito de denuncia remitido a la Fiscalía es muy distinta. El resultado de esta incitación explícita al odio y la violencia contra los migrantes fueron más de 700 comentarios, en su inmensa mayoría, con graves amenazas, mensajes discriminatorios y llamamientos directos a la violencia contra la población de origen magrebí residente en España.

Algunos de ellos, orientados incluso a organizar “cacerías” callejeras contra esta minoría, llamaban a “matar ojo x ojo” a este colectivo o a mandar a la “basura magrebí al vertedero, aunque sea a trocitos”: “Hay que matar a todos los moros de una vez”, concluía otro de los mensajes aportados en la denuncia. Además, entre estos comentarios que la Fiscalía del Supremo considera “sin duda xenófobos y racistas”, pero que desvincula de la actividad de Alvise en sus redes, se anima a los seguidores del canal a “hacer piña y salir de caza para que sean ellos los que tengan miedo”; así como a “no dudar en linchar a un moronekro siempre que se tenga ocasión” con el fin de “enseñarles a respetar a base de correctivos”.

El equipo jurídico de ACO considera que, con esta decisión, la Fiscalía “no ha tenido en cuenta ni el contexto general ni particular donde se produce este discurso tal como exige la jurisprudencia del Tribunal europeo de Derechos Humanos para la investigación de los delitos de odio”. “La Fiscalía no valora el contexto general donde el partido político que representa Alvise Pérez promueve de manera continuada discursos sobre “las teorías del gran reemplazo” o “la invasión africana” sobredimensionando la situación migratoria del país con el objetivo de crear alarma social”, argumentan.

Desde la asociación se apunta además a que la difusión de esta noticia falsa por parte de Alvise no es un hecho aislado, sino reiterado. “No es una reacción momentánea, ante un episodio aislado, sino que forma parte de un modus operandi del autor que difunde de manera recurrente y máxima discursos que asocian delincuencia e inmigración utilizando noticias falsas o manipuladas”, apunta el equipo de ACO: “Este contexto general y particular es indicio suficiente para que la Fiscalía del Tribunal Supremo hubiera acordado continuar el procedimiento”.

Cabe recordar que Alvise, moderador responsable del grupo, ha tolerado y mantenido visibles estas amenazas y llamadas activas a la violencia en su canal. Una dejación de funciones que el propio líder ultraderechista hizo explícita antes de la denuncia de ACO ante la pregunta de un periodista del diario Público acerca de su conocimiento de estos mensajes de odio. Además de no contestar, el agitador ultra difundió a sabiendas la cuestión remitida por el periodista en el propio chat de Telegram.

Piñeiro en su toma de posesión como Fiscal de la Sala de lo Penal del Supremo / Instagram FGE

Ante este hecho, el equipo jurídico de ACO define esta falta de moderación de los mensajes “un indicio claro de que sus acciones estaban movidas por el odio y los estereotipos a los menores migrantes no acompañados”. “Aun a sabiendas de la amplia repercusión en redes sociales con la que cuenta no borró ni moderó mensajes que llamaban directamente a asesinar a personas magrebíes”, denuncia la asociación.

Acción Contra el Odio ya interpuso el pasado mes de julio una denuncia ante la Fiscalía de Murcia contra Alvise Pérez por delitos de odio. En esta ocasión, se denunció su participación en una red de 19 instigadores a la violencia racista que, al igual que en este caso, utilizaron bulos fabricados por la propia red para incriminar a la población migrante de Torre Pacheco de falsas agresiones y para promover, con estos mensajes, pogromos contra la población de origen magrebí en nuestro país. Esta denuncia ya se está investigando después de que el pasado 12 de agosto la Fiscalía abriera diligencias a raíz de la acción judicial iniciada por Acción Contra el Odio.

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