24 de septiembre de 2026

ACO se persona como acusación popular en el caso de la agresión fascista en Oviedo

La asociación apoyará el proceso judicial iniciado después de que la Fiscalía haya atribuido a cinco de los atacantes dos delitos de lesiones y uno de odio

ACO

Rubén Rosón y Jorge Fernández durante la concentración del día 22 en Oviedo / AMA

Acción Contra el Odio (ACO) ejercerá la acusación popular en el proceso judicial abierto contra los cinco detenidos por la agresión fascista sufrida por dos activistas de izquierdas el pasado 11 de septiembre en la ciudad de Oviedo. La asociación apoya de esta forma el procedimiento iniciado después de que cinco de los seis jóvenes identificados como autores de la paliza a dos militantes del colectivo juvenil AMA Asturies fueran puestos a disposición judicial.

Los hechos por los que serán juzgados estos cinco miembros de grupos ultras locales –a la espera del arresto de un sexto sospechoso, actualmente residente en Italia– tuvieron lugar en torno a las tres de la madrugada del jueves 10 al viernes 11 de septiembre en la céntrica plaza de la Catedral de Oviedo durante la celebración las fiestas de San Mateo. Las dos víctimas, los médicos Rubén Rosón y Jorge Fernández, ambos vinculados a movimientos sociales y partidos de izquierdas de la ciudad, colaboraban esa noche en una caseta de la organización Fiestes Populares.

Según el relato de los agredidos, corroborado por las grabaciones de los hechos posteadas en las redes de AMA, una vez cerrada la caseta, el grupo fascista se aproximó a la instalación arrancando y dañando elementos de la misma, entre ellos banderas LGTBI+ y pancartas con lemas antirracistas. Acto seguido, los agresores, todos ellos varones, comenzaron a propinar puñetazos y patadas a los dos militantes responsables de la caseta al grito de “maricones” y “rojos de mierda”. Por último, abandonaron la plaza profiriendo la consigna fascista “Arriba España”.

Ambas víctimas fueron trasladadas al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde tuvieron que recibir atención médica. Uno de ellos, Rosón, exconcejal de la ciudad por el partido Somos Oviedo, recibió cinco puntos de sutura a causa de los golpes recibidos en la cara. Posteriormente, los agredidos denunciaron los hechos ante la Policía.

Las grabaciones de la paliza aportadas por el colectivo AMA permitieron identificar a cinco de los seis agresores, y la Fiscalía les ha atribuido dos delitos de lesiones y un delito de odio por la motivación ideológica del ataque. El ministerio fiscal ha solicitado además una orden de alejamiento para los agresores, que no podrán contactar ni acercarse a menos de 200 metros de distancia de las víctimas. 

Este episodio de violencia de extrema derecha ha generado una importante movilización en la región y la ciudad de Oviedo, donde el sábado 12 de septiembre unas 5.000 personas se concentraron para mostrar su apoyo a las víctimas y poner de manifiesto la repulsa a los discursos de odio que motivan este tipo de agresiones.

A esta concentración acudieron representantes de varios grupos políticos, incluidos dos ediles del PP, partido que actualmente gobierna en la ciudad, en representación del equipo consistorial. La gran ausencia fue la del alcalde Alfredo Canteli, quien días antes trató de quitar peso a la agresión asegurando que los agresores “no son tan mala gente” y provienen de “buenas familias”. Canteli se retractó posteriormente de estas desafortunadas palabras afirmando condenar “sin ningún tipo de matiz cualquier violencia física o verbal”.

Por su parte, la ultraderecha de Vox ha rechazado mostrar ningún tipo de condena ante la agresión fascista; su portavoz en el Congreso y diputado por Asturias, José María Figaredo, que fue denunciado por ACO en agosto por llamar a cazar a los inmigrantes de Ceuta, la ha considerado una “cortina de humo para tapar la auténtica agresión, la que sufren miles de españoles”, en referencia a la crisis ceutí. 

En ACO entendemos que, más allá de las víctimas individuales y la violencia sufrida por estos dos compañeros en Oviedo, este tipo de delitos de odio suponen una agresión colectiva y, por tanto, requieren de una respuesta organizada por parte de la sociedad civil que deje claro un mensaje: si nos tocan a una, nos tocan a todas. Por eso, sentimos como una obligación ejercer este tipo de acciones de defensa colectiva para fomentar la unidad de los demócratas ante los discursos de odio y la violencia homófoba, racista y xenófoba que ejercen estos grupos.

Esta acción jurídica por la defensa colectiva contra el fascismo y la violencia homófoba, racista y xenófoba solo es posible gracias a todos los aliados y aliadas que hacéis posible que ACO siga adelante. Dona ahora entrando en este link.

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